Declaración diaria: «No quiero y no voy a volver a la vieja vida… prefiero morir que volver al pasado de engaños…»

Hoy tomo una decisión:

permaneceré firme en la presencia de Dios.
No retrocederé, no me detendré y no abandonaré el Altar.

Así como los discípulos obedecieron y permanecieron en Jerusalén esperando la promesa,
yo también perseveraré hasta verla cumplida en mi vida.

“El Espíritu Santo llenará todo mi ser.”

Y reuniéndolos, les mandó que no salieran de Jerusalén, sino que esperaran la promesa del Padre; la cual, les dijo, oísteis de mí; pues Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de pocos días. (Hechos  1:4-5)

Subieron al aposento alto, donde moraban… Ellos permanecieron en Jerusalén pese al peligro, esperando con paciencia la promesa. (Hechos 1:13)

DECLARO:
Permaneceré en Tu presencia hasta que el Espíritu Santo llene todo mi ser este 24 de mayo.
No volveré atrás.
La promesa de Dios se cumplirá en mí.

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