Testimonio de la Sra. Nery Córdova y Richard Pérez
Tras enfrentar vicios, problemas económicos y una crisis matrimonial, encontraron en la fe una oportunidad para reconstruir su familia.
Nery Córdova y Richard Pérez llevan 26 años de casados, pero atravesaron una profunda crisis marcada por discusiones, alcohol, ofensas y problemas económicos.
Nery se casó con la ilusión de formar una familia feliz. Sin embargo, las constantes peleas y la posibilidad de una separación comenzaron a afectarla profundamente.
“Me ofendía, me insultaba y yo me sentía muy mal. Me casé pensando que iba a ser feliz, pero no era así”.
Richard reconoce que provocaba discusiones como excusa para salir de casa, beber y encontrarse con sus amigos. Aunque tenía buenos ingresos, gastaba gran parte del dinero en excesos y llegó a acumular deudas.
Con el tiempo, su salud se deterioró. Perdió peso y comenzó a sentirse muy débil. Cuando acudió a donar sangre para una intervención médica de su esposa, los análisis revelaron, según relata, que era portador del VIH.
“Sentí que todo se me acabó. Pensaba: ‘Mañana me muero’”.
La desesperación llegó al punto de pensar en quitarse la vida. Antes de hacerlo, decidió contarle a Nery lo que estaba viviendo y pedirle perdón por el daño que le había causado.
Ella lo animó a buscar ayuda espiritual y Richard aceptó acompañarla a la Iglesia Universal. Según ambos, aquella decisión marcó un cambio en sus vidas.
Con el tiempo, aseguran que su matrimonio fue restaurado, Richard abandonó los vicios y lograron reconstruir su hogar y su economía. Él también sostiene que posteriormente recibió resultados médicos que indicaron que ya no tenía la enfermedad que le había sido diagnosticada.
Actualmente, la pareja vive unida y han emprendido juntos un negocio que continúa creciendo.
“Hoy soy feliz. Ya no quiero morir. Nuestro matrimonio, nuestro hogar y nuestra economía fueron restaurados”, afirma Richard.
Para Nery y Richard, la fe y el perdón les permitieron comenzar una nueva etapa como familia.




